España registró más de 300.000 fallecimientos atribuibles al consumo de alcohol entre 2001 y 2021, según un estudio de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.
El dato más reciente del análisis corresponde a 2021, con 13.887 muertes atribuibles al alcohol. El 64,9 % de los fallecimientos del periodo son prematuros, es decir, se producen en personas menores de 75 años: casi dos de cada tres.
En 2021, el cáncer causó 5.805 de esas muertes y las enfermedades digestivas, 5.303. Las causas externas, como traumatismos y accidentes, sumaron 2.605 fallecimientos.
Los hombres concentran el 78,3 % de las muertes atribuibles al alcohol en el periodo. Según el estudio, su riesgo de mortalidad atribuible es cuatro veces superior al de las mujeres. La tasa de mortalidad ajustada por edad se redujo un 34,7 % entre 2001 y 2021.
Un informe del Ministerio de Sanidad publicado en noviembre de 2021 estimaba una media de 15.489 muertes anuales atribuibles al alcohol para el periodo 2010-2017, un 4 % de todas las muertes, y un 55,7 % de muertes prematuras. Las cifras no son directamente comparables, porque abarcan periodos y estimaciones distintos.
El estudio de 2026 lo firman Marta Donat, Julieta Politi, Paule González-Recio, Gregorio Barrio y María José Belza, con la colaboración del área de Epidemiología y Salud Pública del CIBER-ISCIII, la Universidad Complutense de Madrid y el IdISSC.




