El equipo del proyecto ADIS ha delimitado 925 barrios en las áreas metropolitanas de Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla, cruzando el nivel de vulnerabilidad urbana con datos satelitales sobre temperatura, confort térmico, vegetación y riesgo de inundación.
En las cuatro áreas el patrón se repite: a menor vegetación, mayor exposición al calor en los barrios más vulnerables.
Buena parte de las familias con menos recursos reside en barrios levantados en la época del desarrollismo. Los investigadores lo llaman efecto barrio climático.
El 15 de octubre, investigadores, entidades sociales y colectivos vecinales se reunieron en el Centro Cívico Las Sirenas de Sevilla.




